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Durante la actuación de la banda Green Day en una fiesta con patrocinio previa al Super Bowl, el pasado viernes 6 de febrero, el vocalista Billie Joe Armstrong lanzó un mensaje dirigido a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), a quienes pidió abandonar sus empleos.

“A todos los agentes de ICE, dondequiera que estén: dejen su trabajo de mierda (…) Porque cuando esto termine y terminará en algún momento, Kristi Noem, Stephen Miller, J.D. Vance y Donald Trump los van a dejar como si fueran una mala costumbre”, expresó ante los asistentes.

El concierto exclusivo por invitación fue realizado el viernes por la noche en el Muelle 29 del Embarcadero de San Francisco, evento que fue patrocinado por FanDuel y Spotify y videos del momento comenzaron a circular en redes sociales pocas horas después del show.

Además de sus comentarios políticos, Billie Joe modificó letras de canciones emblemáticas de Green Day para hacer referencia a temas de actualidad: Durante la interpretación de “Holiday”, cambió la línea “el representante de California tiene la palabra” por “el representante de la Isla Epstein tiene la palabra”.

Y como ya lo ha hecho en presentaciones anteriores, el cantante volvió a alterar la letra de “American Idiot”, sustituyendo la frase “no soy parte de una agenda redneck” por “no soy parte de la agenda MAGA”, una referencia directa al movimiento político impulsado por Donald Trump.

Green Day se presentará oficialmente durante la ceremonia previa al Super Bowl LX, donde el grupo “acompañará a generaciones de MVP del Super Bowl al campo”, según informó la organización del evento.

Aunque no se ha revelado el horario exacto de su actuación, se espera que ésta comience aproximadamente una hora antes. La cobertura completa del día del Super Bowl arrancará al mediodía (hora local) a través de NBC.

El espectáculo de medio tiempo contará con la participación de Bad Bunny, una elección que ha generado críticas en algunos sectores conservadores de Estados Unidos.

La elección de Green Day como parte del Super Bowl obedece a su estrecha relación con el área de la Bahía de San Francisco, sede del juego de este año, así como a la vigencia del grupo como una de las bandas de rock más populares en estadios, tras más de 35 años de trayectoria musical.