A pocas horas de concluir la segunda ronda de conversaciones entre Rusia y Ucrania, con la mediación de Estados Unidos en Abu Dhabi, Moscú atacó las centrales eléctricas de Kiev y otras ciudades con 328 drones, sin embargo, Rusia recibió cuatro ataques, la mayoría en sentido diplomático.
Primero, a finales de enero recibió un ataque de misiles de crucero FP-5 flamingo de largo alcance que impactaron contra el polígono ruso de Kapustin Yar. El mando militar ucraniano se adjudicó el atentado compartiendo imágenes donde se muestran los daños causados en al menos tres hangares.
El siguiente golpe provino de América del norte, ya que la noche del pasado jueves el embajador de Estados Unidos ante la OTAN, Matthew Whitaker, aseguró que la Casa Blanca continuará suministrando armamento a Ucrania a través de sus aliados europeos.
Además, este viernes el general Vladimir Alekseyev, segundo al mando de la inteligencia militar de Moscú, fue ultimado por un sicario que le disparó en tres ocasiones, razón por la cual se encuentra herido de gravedad y permanece en terapia intensiva.
El canciller Serguei Lavrov, responsabilizó a Ucrania, debe recurrir a este tipo de atentados para obstaculizar la negociación del fin de la guerra.
El cuarto y último ataque fue anunciado por los blogueros-Z, grupo de reporteros o militares expertos que apoyan las operaciones ucranianas, quienes informaron que las tropas rusas fueron desconectadas de Starlink, sistema satelital de internet propiedad de Elon Musk al cual se habían conectado de manera ilegal.







