Londres. — El primer ministro británico, Keir Starmer, se disculpó ante las víctimas del llamado “caso Epstein” por haber nombrado a Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, pese a conocerse sus vínculos con el magnate estadounidense. El escándalo ha provocado una fuerte presión interna dentro del Partido Laborista.
Starmer admitió que creyó las versiones de Mandelson sobre su relación con Epstein y lamentó haberlo designado.
«Quiero decir esto: lamento, lamento lo que les hicieron, lamento que tantas personas con poder les fallaran» y «lamento que incluso ahora se vean obligadas a presenciar cómo esta historia se hace pública una vez más», añadió.
El primer ministro británico afirmó que Mandelson “mintió repetidamente” sobre la profundidad de ese vínculo, el cual salió nuevamente a la luz tras revelarse que facilitó documentos confidenciales en materia empresarial del Gobierno cuando era ministro de Empresa en 2009 al pederasta y millonario estadounidense.
El Gobierno se comprometió a publicar todos los documentos relacionados con el nombramiento de Mandelson . Esto después de que diputados laboristas exigieran saber qué conocía Starmer en ese momento sobre los vínculos del exembajador con Epstein.
Algunos legisladores piden incluso la renuncia de su jefe de gabinete, Morgan McSweeney, a quien acusan de impulsar la designación pese a las alertas previas.
La crisis ha dejado a Starmer en uno de sus momentos más difíciles desde que asumió el cargo en mayo de 2024, con su popularidad a la baja y crecientes críticas por otras decisiones de gobierno.
Mandelson, destituido el año pasado como embajador en EE.UU., renunció al Partido Laborista, el martes abandonó su escaño en la Cámara de los Lores y enfrenta un proceso para que se le retire el título de “lord”.







