El gobierno de Irán confirmó una nueva incautación de dos embarcaciones cargadas de combustible en el Golfo Pérsico, en el marco de un repunte de estas operaciones en la zona durante las últimas semanas.
Las embarcaciones trasladaban más de un millón de litros de combustible de contrabando. Los 15 tripulantes, todos ellos de nacionalidad extranjera, fueron detenidos y puestos a disposición de las autoridades.
Las incautaciones se produjeron en medio de una creciente tensión tras el envío de un grupo naval por parte de Washington a la región tras la contundente respuesta de Teherán a las protestas antigubernamentales.







