Teherán. — El líder supremo de Irán, Alí Jameneí, aseguró que las amenazas de Estados Unidos no intimidan al pueblo iraní y advirtió que cualquier ataque desencadenaría una guerra regional.
Sus declaraciones se produjeron durante un acto por el aniversario del regreso del ayatolá Ruholá Jomeiní a Irán, previo al triunfo de la Revolución Islámica de 1979.
Jameneí afirmó que Irán no iniciará un conflicto, pero “dará un golpe firme a cualquiera que le ataque”, en alusión a Washington, que ha desplegado una flota en el golfo Pérsico y ha amenazado con recurrir a la guerra si no se alcanza un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
El líder iraní también denunció que las protestas antigubernamentales registradas entre el 28 de diciembre y el 11 de enero fueron un intento de golpe de Estado, cuyo objetivo era destruir centros estratégicos del país. Aseguró que los manifestantes atacaron fuerzas de seguridad, edificios públicos, bancos y mezquitas, e incluso incendiaron el Corán.
Jameneí ya había calificado las manifestaciones como disturbios y actos terroristas, responsabilizando a Estados Unidos e Israel, y ordenó una represión que, según cifras oficiales, dejó 3 mil 117 muertos.
En contraste la ONG HRANA eleva el saldo a 6 mil 713 fallecidos y reporta 17 mil denuncias de homicidios.
Tras la represión, Donald Trump amenazó con intervenir militarmente y desplegó una flota encabezada por el portaaviones Abraham Lincoln en Oriente Medio.
No obstante, en días recientes afirmó que busca un acuerdo con Irán sobre su programa nuclear.
Teherán ha expresado disposición a un diálogo “significativo, lógico y justo” con Estados Unidos, aunque rechaza negociar sobre sus misiles y capacidades militares.





