La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este martes que los envíos de petróleo mexicano a Cuba por parte de Pemex responden a la soberanía del país y no a presiones externas.
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum no negó ni afirmó de forma tajante las versiones de cancelación de un cargamento, sino que se limitó a decir que es una decisión soberana y que Pemex toma sus decisiones.
Según la presidenta, la definición sobre cuándo y cómo se envía petróleo a Cuba recae en la empresa estatal en función de los contratos vigentes o, en su caso, de decisiones humanitarias.
La presidenta recordó que México ha mantenido una política de solidaridad con Cuba al enviar crudo por motivos humanitarios o comerciales en años recientes. Subrayó que esta práctica no es nueva, sino parte de un compromiso de larga data frente al bloqueo económico que enfrenta la isla.
Sheinbaum Pardo destacó que la decisión de frenar envíos se toma en el momento que se considere necesario y no debe interpretarse como un cambio abrupto en la política exterior mexicana. 
El anuncio se produce en medio de presiones regionales y debate internacional, ya que México se convirtió en uno de los principales proveedores de petróleo para Cuba tras la reducción de envíos desde Venezuela en 2025.
Aunque algunos informes internacionales sugerían que Pemex canceló un cargamento programado para enero, Sheinbaum evitó confirmar detalles específicos, apelando nuevamente a la soberanía nacional sobre sus recursos energéticos.





