Saltar al contenido principal

La Clase de 2026 del Salón de la Fama del Béisbol ya tiene nombres propios, destacando el éxito del puertorriqueño Carlos Beltrán y el curazoleño Andruw Jones. Tras el anuncio de este martes, se confirma que el Caribe sigue nutriendo de leyendas al templo de los inmortales. Beltrán se convierte en el sexto jugador proveniente de Puerto Rico en alcanzar esta distinción, mientras que Jones hace historia como el primer pelotero nacido en Curazao en ser exaltado a Cooperstown.

El ascenso de Beltrán en las votaciones ha sido notable, pasando de un 46% inicial hace tres años a un contundente 84.2% en este 2026. Sus 435 cuadrangulares y su impecable guante en el jardín central con equipos como los Mets, Royals y Yankees lo consagraron como una superestrella de cinco herramientas. Su elección valida una trayectoria de 20 temporadas donde fue un modelo de consistencia y un terror para los lanzadores en los momentos de mayor presión bajo los reflectores de octubre.

Andruw Jones, apodado «The Curacao Kid», finalmente rompió el techo de cristal de las votaciones en su penúltima oportunidad. Su candidatura fue una de las más debatidas en años recientes debido a su bajo promedio de bateo, pero los analistas de métricas avanzadas (sabermetría) finalmente convencieron al gremio de su valor histórico. Jones salvó más carreras que cualquier otro jardinero en la historia del béisbol, convirtiendo batazos que parecían imposibles en outs rutinarios durante la dinastía de los Bravos de Atlanta.

El trío de nuevos inmortales se completa con Jeff Kent, el único jugador de la boleta del Comité Contemporáneo en alcanzar el honor este ciclo. Kent, quien a menudo fue subestimado durante su carrera, finalmente recibe justicia por ser el segunda base más productivo de la historia en términos de poder. Juntos, Beltrán, Jones y Kent representan una era del béisbol (años 90 y 2000) marcada por el atletismo extremo y la especialización de roles que hoy define al deporte moderno.

La agenda para el Induction Weekend ya está definida del 24 al 27 de julio en Cooperstown. Los aficionados podrán disfrutar del «Turn Two with Ozzie Smith» el viernes y de la ceremonia principal el domingo al mediodía. Con la inducción de Beltrán y Jones, el Salón de la Fama celebra no solo el talento individual, sino también la globalización del béisbol, demostrando que la excelencia no conoce fronteras y que el legado de estos jugadores vivirá para siempre en Nueva York.