El Stade Mohamed V fue testigo de una batalla táctica que terminó favoreciendo a Nigeria en la tanda de penaltis por 4-2. Las «Súper Águilas» demostraron mayor temple desde los once metros después de un 0-0 que dejó a Egipto con las manos vacías en la Copa Africana de Naciones. Este bronce representa un consuelo importante para el conjunto nigeriano, que ha hecho del tercer puesto una tradición casi histórica al alcanzarlo por novena ocasión en su trayectoria.
El protagonismo absoluto fue para el portero Stanley Nwabali, quien realizó dos atajadas monumentales ante los remates de Salah y Marmoush. Nwabali leyó perfectamente las intenciones de los atacantes egipcios, lanzándose con seguridad para desviar los balones que finalmente le dieron la ventaja a su selección. Su presencia intimidante en el arco fue suficiente para desmoronar la confianza de un equipo egipcio que se vio superado anímicamente en la fase final del compromiso.
El trámite del partido estuvo marcado por la intervención del VAR, que fue crucial para mantener la paridad en el marcador. Durante el primer tiempo, Paul Onuachu anotó para Nigeria, pero la tecnología confirmó que el delantero utilizó un codazo ilegal contra Hamdi Fathy para ganar la posición. Esta decisión arbitral generó tensión en el campo, pero fue técnicamente correcta, obligando a Nigeria a buscar alternativas ofensivas que no llegaron a fructificar antes del descanso.
Tras el entretiempo, el seleccionador nigeriano apostó por la velocidad de Ademola Lookman, quien estuvo a punto de convertirse en el salvador del tiempo regular. Lookman celebró un gol que fue rápidamente silenciado por el juez de línea debido a una posición adelantada. La defensa egipcia, aunque sufrió para contener las transiciones rápidas de Nigeria, logró resistir los embates hasta el pitazo final, confiando en que la experiencia de sus figuras les daría el triunfo en los penaltis.
Al final, la efectividad nigeriana y la actuación estelar de su guardameta dictaron sentencia en Casablanca. Con el 4-2 en la tanda, Nigeria se asegura un lugar en el podio africano, mientras que Egipto deberá replantear su estrategia tras fallar en los momentos de mayor presión. La Copa Africana de Naciones 2026 cierra así su penúltimo capítulo, destacando la resiliencia de una Nigeria que, a pesar de los goles anulados, encontró el camino hacia la medalla de bronce.





