El primer ministro de Canadá, Mark Carney, se reunió con el presidente de China, Xi Jinping, en Pekín, con el propósito de alcanzar un acuerdo comercial entre ambas naciones.
Como parte del pacto, Canadá permitirá el ingreso de hasta 49 mil vehículos eléctricos chinos al mercado canadiense con un arancel preferencial del 6.1%, cifra considerablemente menor en comparación con el arancel del 100% impuesto durante la administración de Justin Trudeau en 2024.
Por su parte, a partir del 1 de marzo del presente año, China reducirá los aranceles sobre la semilla de canola canadiense a una tasa combinada de aproximadamente el 15%.
Además, se espera que la harina de canola canadiense, las langostas, los cangrejos y los guisantes no estén sujetos a los aranceles antidiscriminación relevantes desde el 1 de marzo de 2026 y hasta, al menos, finales de ese año.
“Canadá y China están forjando una nueva alianza estratégica. Estamos aprovechando nuestras fortalezas, centrándonos en el comercio, la energía, la agricultura, los productos del mar y otras áreas donde podemos lograr grandes beneficios para ambos pueblos”, escribió Carney en sus redes sociales.
En materia de seguridad, ambos países acordaron incrementar la cooperación para combatir el tráfico de estupefacientes, la delincuencia transnacional y la ciberdelincuencia, así como el tráfico de drogas sintéticas y el lavado de dinero.
Después de su reunión con Xi Jinping, el primer ministro Carney se reunió con líderes empresariales de los sectores energético y de tecnología limpia para identificar y acelerar oportunidades de inversión china en Canadá.





