Este jueves, el gobierno de Dinamarca rechazó la versión estadounidense acerca de que lo acordado en su reunión: “mantener conversaciones sobre la adquisición del territorio autónomo de Groenlandia”.
«Lo que acordamos ayer es estar de acuerdo en estar en desacuerdo sobre esta cuestión e intentar poner en marcha un diálogo de alto nivel con respeto por las líneas rojas del Reino de Dinamarca», aclaró el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen.
La versión de Estados Unidos de la reunión del día anterior entre Rasmussen y su colega groenlandesa, Vivian Motzfeldt, con su homólogo Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance, fue difundida horas antes la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
La adquisición de Groenlandia está «fuera de cuestión», reiteró Rasmussen, pues «ni lo quiere Dinamarca, ni Groenlandia y viola todas las reglas internacionales»; además, lo que ansía Estados Unidos es reforzar la defensa del Ártico, añadió.
«Estamos ante unos retos de seguridad a largo plazo que deben ser tratados y eso exige que se involucre Estados Unidos, pero no una adquisición de Groenlandia», afirmó Rasmussen, y si el tema de las próximas reuniones es avanzar en la adquisición de la isla ártica, «va a haber pocas reuniones», agregó el ministro.
La portavoz Leavitt afirmó en su comparecencia de este jueves que el envío de tropas a Groenlandia, comprometido por varios socios europeos de la OTAN, no afecta «en absoluto» al objetivo del presidente Donald Trump de controlar la isla.





