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Red Bull Racing ha inaugurado oficialmente la era de la aerodinámica activa con la presentación del RB22. El nuevo monoplaza para 2026 destaca por un regreso a las raíces visuales de la escudería, luciendo un azul brillante que recuerda a los años de gloria del equipo. Presentado en Detroit, la cuna de Ford, el coche simboliza la independencia técnica de Red Bull, que ahora se aventura a producir su propia unidad de potencia con el apoyo estratégico de la automotriz de Michigan.

Para Max Verstappen, este cambio de imagen es una victoria personal fuera de la pista. El piloto estrella destacó que el nuevo «livery» es su favorito hasta la fecha, elogiando el brillo y la recuperación de los detalles clásicos en el escudo de Red Bull. Tras quedarse a las puertas de su quinto título en 2025 tras una batalla histórica con Lando Norris, Verstappen ve en el RB22 la herramienta perfecta para iniciar una nueva racha ganadora bajo el nuevo reglamento técnico de la categoría.

La gran sorpresa de la noche fue la consolidación de Isack Hadjar en el asiento principal. El piloto francés, que ya dio destellos de su talento el año pasado, se convierte en el escudero de Verstappen en un momento crítico para la evolución del coche. Hadjar reconoció la responsabilidad de manejar un monoplaza que estrena tecnología híbrida avanzada y el motor Ford será la clave del éxito en 2026.

El evento también sirvió para mostrar el nuevo diseño del Racing Bulls, que para esta temporada contará con la juventud de Arvid Lindblad y la experiencia de Liam Lawson. Stefano Domenicali, presente en la ceremonia, enfatizó que el 2026 será un año de transformación total para la F1, con coches más pequeños y manejables que favorecerán los adelantamientos. La presencia del alto mando de la F1 en Detroit valida la importancia estratégica de Estados Unidos como mercado y socio tecnológico para el deporte.

El RB22 no es solo un coche más bonito; es un laboratorio andante. Con el fin del suministro de Honda, Red Bull se enfrenta al desafío de demostrar que pueden ser competitivos fabricando sus propios «corazones» mecánicos. La temporada que arranca en Australia será el primer examen real para esta alianza con Ford. Por ahora, el impacto visual del azul intenso y la confianza de sus pilotos sugieren que Red Bull está decidido a recuperar el número uno que se les escapó por la mínima el año pasado.