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La NFL ha vivido un terremoto administrativo en este inicio de 2026. Tras la renuncia de Mike Tomlin y el cese de John Harbaugh, la liga se ha quedado sin sus dos pilares de mayor permanencia. Este vacío en la cima coloca a Andy Reid como el entrenador con más tiempo en su puesto actual, acumulando 13 años ininterrumpidos con los Kansas City Chiefs. A sus 67 años, Reid es ahora el faro de experiencia en una liga que suele devorar entrenadores tras un par de años malos.

El éxito de Reid no se mide solo en años, sino en trofeos. Con tres anillos de Super Bowl y cinco apariciones en el gran juego, ha construido una cultura ganadora que ha redefinido a la AFC Oeste. A pesar de los rumores de retiro que surgieron tras la eliminación prematura en 2025, Reid despejó dudas recientemente asegurando que su plan es cumplir su contrato de 100 millones de dólares. Su deseo de superar a George Halas en victorias totales es un motor que lo mantiene vigente.

En el escalafón de antigüedad, le siguen tres entrenadores contratados en el ciclo de 2017: Shanahan, McVay y McDermott. Todos ellos han alcanzado las 9 temporadas al mando de sus respectivas escuadras. Mientras McVay ya probó la gloria máxima en Los Ángeles, Shanahan en San Francisco ha sido el ejemplo de consistencia táctica, aunque la falta de un campeonato sigue siendo el tema de conversación recurrente en el entorno de los 49ers.

Más abajo en la lista, el recambio generacional se hace notar. Coaches como Zac Taylor y Matt LaFleur, con 7 temporadas, representan la estabilidad en equipos que han sabido navegar transiciones de jugadores estelares. Por otro lado, la irrupción de Dan Campbell en Detroit y Nick Sirianni en Philadelphia, ambos con 5 temporadas, demuestra que la energía y la conexión con el jugador moderno pueden construir cimientos sólidos en muy poco tiempo.

La NFL de 2026 es un ecosistema donde la paciencia es un lujo que pocos gerentes se permiten. Que Andy Reid sea el único con más de una década en su equipo actual subraya lo difícil que es mantenerse en la cima. Con la salida de los veteranos de Pittsburgh y Baltimore, la figura de Reid se agiganta, convirtiéndose en el último gran referente de una época donde los entrenadores llegaban para quedarse y construir legados de toda una vida.