Barcelona. — Un avión de Turkish Airlines aterrizó en el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat de Barcelona tras una amenaza de bomba a bordo, lo que activó un amplio operativo de seguridad, informó la Guardia Civil.
La aeronave, procedente de Turquía, transportaba 148 pasajeros y siete tripulantes, quienes desembarcaron por su propio pie y fueron trasladados a una zona segura. Protección Civil activó el plan de emergencia Aerocat para dar seguimiento a la situación. Mientras la gestora Aena confirmó que el aeropuerto continuó operando con normalidad.
Posteriormente, la propia aerolínea explicó en un comunicado que, durante la aproximación a Barcelona, detectaron que un pasajero había creado un punto de acceso a internet a bordo y configuró el nombre de la red con una amenaza de bomba.
“Como resultado, se iniciaron de inmediato los procedimientos necesarios de acuerdo con los protocolos de seguridad aérea”, señaló Turkish Airlines, que destacó que el avión aterrizó de forma segura y que las autoridades realizan las inspecciones correspondientes.
El vuelo TK1853 despegó de Estambul a las 09:22 con aproximadamente 30 minutos de retraso y aterrizó en Barcelona a las 10:57, también con una demora similar. De acuerdo con las autoridades, recibieron la amenaza alrededor de las 10:00 y desviaron el avión a una zona de seguridad para su inspección.
En el operativo participan la Guardia Civil, los Mossos d’Esquadra, la policía local de El Prat de Llobregat y los bomberos, que desplegaron cinco agrupaciones de manera preventiva.
Las autoridades subrayaron que la presunta amenaza no afectó el funcionamiento del aeropuerto.
Según el registro de Flight Radar, el avión permaneció volando en círculos durante unos 20 minutos frente a la costa catalana antes de proceder al aterrizaje.






