Washington / Teherán. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó la presión contra Irán al afirmar que “la ayuda va en camino”, en medio de las mayores protestas en décadas que sacuden al país y de una represión creciente por parte del régimen del ayatolá.
A través de su red social Truth Social, Trump instó a los manifestantes iraníes a continuar las movilizaciones y a “tomar el control de sus instituciones”, al tiempo que advirtió que los responsables de los abusos “pagarán un alto precio”.
El mandatario aseguró haber cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cesen los asesinatos de manifestantes y cerró su mensaje con el lema “MIGA” (“Make Iran Great Again”).
En Teherán persiste una tensa calma debido a un despliegue policial masivo y a un toque de queda tácito que ha reducido la presencia de protestas en las calles, aunque la represión continúa.
Desde el 8 de enero, la población civil permanece bajo un bloqueo total de internet, que el gobierno atribuye a supuestas “operaciones terroristas”. Las llamadas internacionales comenzaron a restablecerse este martes, pero el acceso a la red sigue interrumpido.
Las manifestaciones comenzaron hace dos semanas por la crisis económica y la devaluación del rial. Después evolucionaron hacia un movimiento contra el régimen teocrático que gobierna Irán desde la revolución islámica de 1979.
Según reportó Reuters, un funcionario iraní admitió que alrededor de 2 mil personas han muerto desde el inicio de las protestas el 28 de diciembre de 2025, en la primera confirmación oficial del alto número de víctimas.
Tension entre Washington y Teherán se agrava
El pronunciamiento de Trump ocurre tras revelarse contactos recientes entre el canciller iraní, Abás Araqchi, y el enviado especial de Trump para Oriente Medio y Ucrania, Steve Witkoff, destinados a reducir la tensión bilateral.
Dichos contactos siguieron a las amenazas de Trump de atacar a Irán como respuesta a la represión que ha dejado numerosos muertos y detenidos.
Bajo todo este contexto, el mandatario estadounidense advirtió que impondrá un arancel del 25 % a cualquier país que “haga negocios” con Irán. Además, la Casa Blanca no descarta una acción militar.






