Corea del Sur. — Un equipo especial de la fiscalía surcoreana solicitó la pena de muerte para el expresidente Yoon Suk-yeol, de 65 años, por su intento fallido de imponer la ley marcial en diciembre de 2024, informó la agencia Yonhap.
Los fiscales acusaron al ex mandatario de haber encabezado una “insurrección” motivada por una “sed de poder destinada a instaurar una dictadura”. Además, subrayaron que no mostró “ningún remordimiento” por actos que pusieron en riesgo el orden constitucional y la democracia.
La solicitud fue presentada en el último día del juicio por insurrección que enfrenta Yoon en el Juzgado del Distrito Central de Seúl.
“No puede tenerse en cuenta ninguna circunstancia atenuante y se impone una sanción severa”, concluyó la fiscalía al pedir la pena capital, vigente en Corea del Sur aunque sin ejecuciones desde 1997. La pena capital además existe bajo una moratoria de casi 40 años, por lo que su aplicación resulta poco probable.
El veredicto se espera para el próximo mes, con una resolución prevista a principios de febrero, según Yonhap.
A finales del año pasado, un fiscal especial también solicitó 10 años de prisión contra Yoon Suk-yeol por otros cargos, entre ellos intento de obstrucción de su detención.
Además, las autoridades detuvieron en agosto del año pasado a su esposa, la ex primera dama Kim Keon-hee, por corrupción y abuso de poder.
El 3 de diciembre de 2024, Yoon sorprendió al país al decretar la ley marcial y enviar tropas al Parlamento. Sin embargo, horas después revocó la medida cuando los diputados lograron ingresar al recinto y votaron su suspensión.
Finalmente, el Tribunal Constitucional destituyó a Yoon Suk-yeol en abril de 2025, tras meses de protestas y crisis política.






