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Muhammad Ali solía decir con humor que ser un sello postal era la única forma en que recibiría una paliza; hoy, esa broma se transforma en un solemne reconocimiento a su impacto cultural. El Servicio Postal de EE. UU. ha lanzado una serie conmemorativa que destaca la dualidad de Ali: el boxeador feroz y el humanitario compasivo. Este lanzamiento marca la primera vez que el campeón recibe este honor, consolidando su estatus como una de las figuras más influyentes de la historia estadounidense.

La ceremonia de emisión se llevó a cabo en el Centro Muhammad Ali de Louisville, un espacio dedicado a preservar los valores de paz y entendimiento que el boxeador promovió. Los sellos presentan una fotografía clásica en blanco y negro de Associated Press, capturando la intensidad de su mirada en su época de esplendor. Para su familia, esta estampilla es una «estrella brillante» en su legado, diseñada para reforzar el mensaje de conexión que Ali practicó durante toda su vida.

El desarrollo de esta obra de arte en miniatura fue un proceso riguroso que duró años e involucró a directores de arte y expertos legales. Lisa Bobb-Semple, directora de servicios de sellos, reveló que la idea nació hace casi una década, pero requirió de una cuidadosa selección fotográfica para reflejar la «experiencia estadounidense». El resultado es una pieza que combina la brillantez atlética con la elegancia del Ali activista, presente en los bordes del pliego.

Ali, quien padeció Parkinson durante más de treinta años, nunca permitió que la enfermedad silenciara su misión global por causas caritativas. Desde ganar el oro olímpico en 1960 hasta ser nombrado Mensajero de la Paz de la ONU, su vida fue un testimonio de resiliencia. El sello postal llega para recordar que su lucha trascendió las cuerdas del cuadrilátero, impactando la religión, la política racial y la oposición a conflictos bélicos injustos.

Finalmente, el lanzamiento de este sello en 2026 sirve como un recordatorio de la necesidad de compasión en tiempos modernos. Lonnie Ali insta a la población a utilizar esta estampilla para enviar mensajes de bondad, emulando la capacidad de Muhammad de tocar vidas persona por persona. Con 22 millones de piezas circulando, el rostro del campeón viajará por todo el mundo, cumpliendo su última misión de unir a la gente a través de un simple gesto postal.