Saltar al contenido principal

La rivalidad entre el Atlético y el Real Madrid vivió un capítulo oscuro en la Supercopa de España debido al cruce de palabras entre Simeone y Vinicius Jr.. El técnico colchonero fue captado por las cámaras dirigiéndose al atacante blanco en términos que muchos consideraron fuera de lugar para un profesional de su trayectoria. Ante la presión mediática y la claridad de las pruebas visuales, el «Cholo» ha optado por ofrecer una disculpa pública para subsanar el daño causado.

La frase que desató el escándalo, confirmada mediante lectura de labios, fue: «Te va a echar Florentino, acuérdate». Este ataque verbal, lanzado en un momento de frustración táctica, aumentó considerablemente la tensión entre las directivas de ambos clubes. Lo que en el campo pareció un roce menor, se convirtió en una crisis de imagen que Simeone decidió atajar personalmente días después del encuentro.

«No está bien de parte mía ponerme en ese lugar», admitió el entrenador argentino al reconocer que su comportamiento no fue ejemplar. En su comparecencia, destacó la importancia de mantener la compostura incluso en los escenarios de mayor fricción deportiva. Este gesto de humildad busca proteger a su plantilla de distracciones externas y restaurar el respeto institucional que debe prevalecer en el fútbol español.

El técnico extendió sus disculpas específicamente al presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, y al propio jugador, Vinicius Jr., por el incidente televisado. Simeone reconoció que el respeto personal debe estar por encima de la pasión que desata un derbi. Este acto busca poner fin a la polémica y evitar que las provocaciones se conviertan en una constante en los enfrentamientos entre los equipos de la capital.

Aunque se espera una reacción del club merengue, el gesto de Simeone ya ha cumplido el objetivo de rebajar la presión mediática sobre su figura. La prensa deportiva ha destacado la relevancia de que un técnico de su calibre admita sus errores públicamente. Con este paso al frente, el «Cholo» intenta asegurar que el próximo derbi se decida por el talento de los jugadores y no por incidentes verbales desde la zona técnica.