En un Clásico marcado por la intensidad y los ajustes tácticos constantes, el Barcelona se impuso 3-2 al Real Madrid para coronarse campeón de la Supercopa de España. La final en Jeddah exigió la máxima concentración de los jugadores de Flick, quienes supieron manejar los tiempos en una primera parte frenética llena de goles. El resultado valida la idea futbolística del técnico alemán, quien ha logrado implantar una mentalidad ganadora en muy poco tiempo.
Raphinha fue el gran protagonista de la noche al convertir dos goles fundamentales para la victoria blaugrana. Tras un error inicial que pudo haberle pesado, el extremo brasileño demostró su madurez al aprovechar su segunda oportunidad, inyectando seguridad al resto de sus compañeros. Hansi Flick elogió su capacidad de resiliencia, afirmando que su mentalidad es «impresionante» y sirve como motor para el resto de la plantilla bajo presión.
Desde el banquillo, Flick analizó que el éxito se debió al control del juego y a la posesión del balón, elementos que permitieron al equipo resistir los momentos de empuje madridista. El entrenador resaltó que el equipo bailaba y celebraba en el vestuario, reflejando el buen «feeling» que existe dentro del grupo en comparación con la temporada anterior. Para el estratega, ganar al máximo rival en una final siempre tiene un valor especial.
El récord de Flick en finales alcanzó un impresionante 8-0, consolidando su reputación como un especialista en partidos por el título. No obstante, el alemán insistió en que «esto no va sobre mí, sino sobre los jugadores», destacando que el triunfo es producto de la confianza depositada en el sistema. Asimismo, valoró positivamente el aporte de los suplentes, quienes mantuvieron la intensidad necesaria en los minutos de cierre.
El regreso de Ronald Araújo a la titularidad en una final de este calibre fue otra de las grandes noticias para el barcelonismo. Flick puso el foco en el rol de liderazgo del uruguayo fuera y dentro del campo, describiéndolo como un jugador vital para la armonía del vestuario. Con este trofeo en las vitrinas, el Barcelona confirma su evolución positiva y se prepara para afrontar el resto de la temporada con una confianza renovada.





