Saltar al contenido principal

Naciones Unidas. — El Gobierno de Irán acusó a Estados Unidos, en coordinación con Israel, de “incentivar la inestabilidad y la violencia” en el país, mediante una carta enviada este sábado a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), tras declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre las protestas iraníes.

En la misiva dirigida al secretario general de la ONU,  António Guterres, y al presidente del Consejo de Seguridad, Abukar Dahir Osman, la Misión Permanente de Irán condenó lo que calificó como una conducta “persistente, ilegal e irresponsable” de Washington. Además le acusó de interferir en los asuntos internos iraníes mediante “amenazas, incitaciones y la deliberada incentivación de la inestabilidad y la violencia”

El embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, sostuvo que la coordinación entre Estados Unidos e Israel es “evidente”, señalando el respaldo de Trump al primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, a quien calificó de “criminal”.

Según el texto, ambos gobiernos, con declaraciones incendiarias, amenazas públicas y señales políticas, habrían fomentado la violencia, apoyado grupos terroristas y promovido la desestabilización social, buscando transformar protestas pacíficas en desorden violento.

La carta se dio a conocer mientras el Ejército de Irán, en el decimocuarto día de protestas y con las telecomunicaciones aún inoperantes. Además advirtió que enfrentará seriamente cualquier “complot” patrocinado por Estados Unidos para perturbar la seguridad del país.

Intervención estadounidense en Irán

Trump ha advertido sobre una posible intervención en Irán ante la violencia contra manifestantes. Desde el 28 de diciembre, al menos 51 personas han muerto, según la organización Iran Human Rights (IHRNGO).

En paralelo, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, expresó este sábado en redes sociales el respaldo de su gobierno al “valiente pueblo de Irán”.

En este contexto, Teherán reiteró que Estados Unidos ha “violado” la Carta de las Naciones Unidas al interferir en el país.

También afirmó que la escalada hacia actos violentos y vandalismo es una consecuencia “directa y predecible” de esas políticas, cuya responsabilidad, sostuvo, recae de manera inequívoca en  Estados Unidos.