A pesar de la derrota de los Houston Rockets en territorio de los Trail Blazers, la jornada del viernes fue de celebración para el baloncesto mundial. Kevin Durant utilizó su característica puntería para rebasar a Wilt Chamberlain en la lista de anotadores históricos. Con un triple clave en el tercer cuarto, Durant elevó su total vitalicio, dejando atrás una marca que permaneció vigente durante décadas como una de las más difíciles de alcanzar.
Durant llegó al encuentro con la misión de sumar los puntos necesarios para desplazar a Chamberlain, y no decepcionó. Tras irse al descanso con el empate técnico con la leyenda, el triple con 7:57 restantes en el tercer periodo selló el cambio de guardia. El alero terminó con una hoja de servicios de 30 puntos, demostrando que, a pesar de los años, su capacidad para castigar el aro rival permanece intacta y es el motor principal de los Rockets.
La comparativa entre Durant y Chamberlain refleja la evolución del juego; mientras Wilt dominó las zonas pintadas entre 1959 y 1973 con Warriors, 76ers y Lakers, Durant ha repartido su talento en una era de tiro exterior y versatilidad. Haber superado a una figura tan icónica es un recordatorio del calibre de jugador que es Durant, quien ha logrado adaptar su físico y su técnica para ser imparable en cuatro equipos diferentes a lo largo de su carrera.
La mirada de Durant ya apunta hacia Texas, específicamente hacia el récord de Dirk Nowitzki. La exestrella de los Mavericks aventaja a Durant por poco más de 120 puntos, una brecha que se cerrará en los próximos partidos de los Rockets en enero. Este ascenso meteórico por el ranking histórico es una de las narrativas más emocionantes de la actual temporada, manteniendo a los aficionados atentos a cada tiro en suspensión del jugador.
Mientras Durant escala posiciones, la cima de la montaña sigue alejándose de la mano de LeBron James. El «Rey» anotó 26 puntos la misma noche del viernes, elevando su récord histórico a los 42,601 puntos. La coexistencia de dos de los mejores anotadores de la historia en activo, James y Durant, subraya una era dorada para la NBA donde los récords que parecían inalcanzables están siendo pulverizados constantemente.




