Saltar al contenido principal

Ciudad del Vaticano. — El papa León XIV reconoció que la Iglesia católica profundizó el sufrimiento de las víctimas de abusos al “cerrarles la puerta” y no ofrecerles acompañamiento ni escucha, durante el consistorio extraordinario celebrado esta semana con cardenales de todo el mundo, informó la Santa Sede.

León XIV sostuvo que, en numerosos casos, “el dolor de las víctimas ha sido más fuerte precisamente por no haber sido escuchadas ni acompañadas» por “auténticos pastores”.

Aunque la crisis de abusos no figuraba formalmente entre los temas del encuentro, centrado en la sinodalidad, la evangelización, la reforma de la Curia y la liturgia. El Papa subrayó que sigue siendo una “herida en la vida de la Iglesia”.

El pontífice instó a los cardenales a transmitir a los obispos un mensaje claro: “La escucha es profundamente importante. No podemos cerrar los ojos ni los corazones”. También  recordó el testimonio de una víctima que le confesó que lo más doloroso fue que ningún obispo quiso escucharla.

Leon XIV, además enfatizó la necesidad de fortalecer la formación en la Iglesia, particularmente en los seminarios y entre los propios obispos, para fomentar una “espiritualidad de la escucha”.

Durante el consistorio, celebrado los días 7 y 8 de enero, León XIV reunió a 170 de los 245 cardenales del Colegio Cardenalicio y los exhortó reiteradamente a trabajar por la unidad, consciente de las divisiones entre los sectores reformista y conservador.

Finalmente, el Papa propuso celebrar cumbres anuales de este tipo y convocar una segunda edición en junio, con encuentros más extensos dedicados tanto a la reflexión espiritual como al trabajo pastoral.