La directiva del San Diego FC ha decidido dar un golpe de timón en su proyecto deportivo al prescindir de su máxima figura, Hirving Lozano. Tyler Heaps, responsable del área deportiva, comunicó oficialmente que el mexicano no será parte del plan para la temporada 26/27. Esta medida busca reestructurar el ambiente del vestuario y adaptar la plantilla a un nuevo estilo de juego que priorice el esfuerzo colectivo por encima de las individualidades.
El punto de quiebre en esta relación fue el incidente disciplinario ocurrido en la postemporada anterior, donde Lozano y su estratega protagonizaron un intercambio de palabras que no fue bien visto por la organización. Este episodio de indisciplina, sumado a un rendimiento que el club consideró inconsistente en términos de compromiso grupal, selló el destino del «Chucky». El equipo californiano prefiere buscar opciones que se alineen mejor con la cultura de trabajo que intentan implementar.
«Hemos comunicado al resto del equipo que Hirving no continuará», señaló Heaps, indicando que la decisión ya es de conocimiento público dentro del vestuario. El objetivo primordial de San Diego ahora es concretar una venta exitosa, aprovechando el cartel internacional que aún posee el futbolista. Se espera que diversos clubes, tanto de la Liga MX como del extranjero, levanten la mano para hacerse con los servicios de uno de los extremos más rápidos del continente.
A pesar de reconocer las capacidades técnicas de Lozano, el mensaje del club fue tajante: en la MLS moderna no basta con el talento. Heaps mencionó que necesitan jugadores que aporten en todas las fases del juego, insinuando que la faceta defensiva de Hirving dejó mucho que desear durante el último año. La directiva prefiere invertir en refuerzos que muestren una mayor disposición táctica y una integración total con la filosofía del entrenador.
Esta salida deja un hueco importante en el aspecto mediático de San Diego, pero el club parece estar dispuesto a pagar ese precio en favor de la armonía deportiva. Por su parte, Lozano se encuentra ante el reto de demostrar que sigue siendo un jugador de élite capaz de adaptarse a las exigencias de cualquier liga. El mercado de fichajes de 2026 comienza con una de las piezas más cotizadas del fútbol norteamericano disponible para el mejor postor.




