Washington. — Fuerzas estadounidenses interceptaron en el Caribe otro buque petrolero vinculado a Venezuela, identificado como Olina, informó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Se trata de la quinta incautación de este tipo en las últimas semanas, dentro de los esfuerzos de Washington por frenar las exportaciones petroleras venezolanas.
El Comando Sur de Estados Unidos confirmó la operación y aseguró que el despliegue envió un “mensaje claro: no hay refugio seguro para los criminales”.
La Guardia Costera encabezó el operativo con apoyo de los Departamentos de Guerra, Estado y Justicia.
Noem señaló que el Olina pertenece a la llamada “flota fantasma”, sospechoso de transportar petróleo embargado. Agregó que Olina zarpó de Venezuela “intentando evadir a las fuerzas estadounidenses”.
Por último, afirmó que estas acciones buscan eliminar fuentes de financiación para actividades ilícitas, incluido el narcoterrorismo.
Según la base de datos marítima Equasis, el buque Olina navegaba falsamente bajo bandera de Timor Oriental, había salido previamente de Venezuela y regresó a la región.
La firma británica Vanguard indicó que su sistema de rastreo AIS se activó por última vez hace 52 días en la zona económica exclusiva de Venezuela, al noreste de Curasao. Además, la firma aseguró que una prolongada persecución contra petroleros vinculados a cargamentos venezolanos sancionados derivó en la incautación.
El Olina partió de Venezuela la semana pasada completamente cargado de petróleo, poco después de que Estados Unidos capturara al presidente venezolano Nicolás Maduro, el 3 de enero.






