Saltar al contenido principal

Brasilia. —El ex presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, sufrió una caída en la madrugada dentro de su celda en la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia, donde cumple condena, informó su esposa, Michelle Bolsonaro.

De acuerdo con el testimonio de la ex primera dama, Bolsonaro presentó una crisis mientras dormía, lo que provocó que cayera de la cama y se golpeara la cabeza contra un mueble. Denunció además que, debido a que la celda permanece cerrada durante la noche, no recibió atención médica inmediata. Denunció que Bolsonaro solo fue auxiliado durante la mañana, cuando agentes de la Policía Federal abrieron la puerta para anunciarle una visita programada.

Michelle Bolsonaro afirmó en redes sociales que su esposo “no está bien».

Al momento de difundirse la noticia, Michelle Bolsonaro se encontraba en la sede policial acompañada de un médico personal, en espera de reunirse con el delegado responsable para conocer cómo se brindaron los primeros auxilios.

Hasta ahora, la Policía Federal no ha emitido un parte médico oficial sobre la gravedad de la lesión ni ha confirmado si trasladará a Bolsonaro a un hospital externo para realizar estudios de imagen tras el golpe.

De presidente a aprehendido por un fallido intento de golpe de estado

Bolsonaro cumple su condena en una sala especial de aproximadamente 12 metros cuadrados, luego de que el Supremo Tribunal Federal lo sentenció por liderar un complot para prolongar ilegalmente su permanencia en el poder tras perder las elecciones de 2022.

Desde finales de noviembre permanece recluido en una dependencia policial de Brasilia.

Informes médicos previos, de noviembre de 2025, ya advertían que el ex mandatario sufría episodios de confusión mental y alucinaciones, posiblemente relacionados con interacciones medicamentosas por el tratamiento de sus crisis crónicas de hipo.

Sus abogados solicitaron en varias ocasiones la prisión domiciliaria por motivos humanitarios, pero el Supremo rechazó las peticiones. Además de su condena, Bolsonaro permanece inhabilitado políticamente hasta 2060, lo que le impide ocupar cargos públicos o presentarse a elecciones.