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Ciudad del Vaticano.— El papa León XIV clausuró el Jubileo de la Esperanza con el cierre solemne de la Puerta Santa de la basílica de San Pedro, por la que durante un año transitaron más de 33.4 millones de peregrinos de todo el mundo.

El pontífice realizó la ceremonia a las 9:41 horas, luego de procesionar por el atrio, orar en silencio y arrodillarse ante la puerta sagrada.

Así puso fin al Año Santo instituido el 24 de diciembre de 2024 por su antecesor, Francisco, y concluido por primera vez en la historia moderna por su sucesor, una situación inédita desde 1700.

El acto contó con la presencia del presidente italiano Sergio Mattarella, así como cardenales, obispos, miembros de la Curia y miles de fieles. 

Tras la clausura, el pontífice encabezó la misa de la Epifanía, con la que cerró su primera Navidad como Papa.

Durante el Jubileo, los peregrinos más numerosos fueron italianos, estadounidenses y españoles, según cifras de la Santa Sede. 

Previamente también se cerraron las Puertas Santas de las otras tres basílicas papales de Roma, San Juan de Letrán, Santa María La Mayor y San Pablo Extramuros. Además de la abierta por orden de Francisco en la cárcel romana de Rebibbia como símbolo de esperanza.

El Jubileo, tradición de perdón instaurada en la Iglesia católica desde 1300 y celebrada de forma ordinaria cada 25 años, transformó la vida de Roma con obras de renovación urbana y un amplio despliegue de seguridad.

El jefe de la policía capitalina, Roberto Massucci, informó que más de 70 mil agentes participaron en los operativos del Año Santo. Tras la ceremonia, la Puerta Santa será tapiada hasta la convocatoria de un nuevo Jubileo.