Un equipo internacional de astrónomos identificó, con ayuda del telescopio espacial Hubble, un nuevo tipo de objeto astronómico: una nube rica en gas, sin estrellas y dominada por materia oscura, considerada un vestigio de la formación temprana de las galaxias.
El objeto, apodado Cloud-9, es la primera detección confirmada de este tipo en el universo y ofrece información clave sobre la formación galáctica, el universo primitivo y la naturaleza de la materia oscura, según un estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters.
“Es una ventana al universo oscuro”, explicó Andrew Fox, del equipo AURA/STScI para la Agencia Espacial Europea (ESA). El investigador señaló que esta nube permite observar directamente un sistema dominado por materia oscura, una componente fundamental del cosmos que no emite luz y por ello resulta difícil de detectar.
Los científicos describen a Cloud-9 como una “galaxia fallida”. La ausencia total de estrellas indica que se trata de un componente primordial que nunca logró desarrollarse como una galaxia.
Su nombre científico es nube de Hidrógeno I limitada por reionización (RELHIC), un tipo de nube fósil del universo temprano que conserva hidrógeno neutro sin haber iniciado procesos de formación estelar.
Con un diámetro de unos 4 mil 900 años luz, esta nube es compacta, altamente esférica y notablemente distinta a otras estructuras conocidas.
Aunque se descubrió hace tres años, fue el Hubble el que permitió confirmar de manera concluyente que no contiene estrellas. Así, consolidó su estatus como una reliquia única del origen del cosmos.






