Este primero de enero un avión de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) arribó a Galveston, Texas, para repatriar los cuerpos de los mexicanos fallecidos el pasado 22 de diciembre en un accidente aéreo.
Autoridades mexicanas, en coordinación con la Administración de los Estados Unidos alistan los trámites requeridos para trasladar a su país natal a los fallecidos.
La aeronave accidentada realizaba labor humanitaria en conjunto con la Fundación Michou y Mau en la que trasladaba a un menor con quemaduras a recibir atención médica en Estados Unidos.
En ella viajaban ocho personas de las cuales cuales seis perdieron la vida, incluida un menor de edad, y dos más permanecen bajo atención médica.
Recientemente se dio a conocer el estado de salud de la enfermera Miriam Rosas, quien fue trasladada a México el pasado 30 de diciembre y ya se encuentra estable. A pesar de que las autoridades no brindaron detalles sobre sus lesiones, aseguraron que está fuera de riesgos graves y únicamente necesitará rehabilitación física y recibirá atención psicológica.








