El papa León XIV advirtió que el mundo “no se salva afilando espadas”, sino a través del perdón, el entendimiento y la acogida de todos, durante la misa del 1 de enero de 2026, que coincide con la 59ª Jornada Mundial de la Paz.
En su primera homilía del año como pontífice —tras ser elegido en mayo pasado—, el papa estadounidense de la orden agustina ofició la tradicional Solemnidad de María Santísima Madre de Dios en la basílica de San Pedro, ante unos 5 mil fieles.
Inspirado en San Agustín, León XIV recordó que uno de los rasgos fundamentales de Dios es “la gratuidad total de su amor”, manifestado en la figura de un niño indefenso en la cuna.
“Esto nos enseña que el mundo no se salva afilando espadas, juzgando, oprimiendo o eliminando a los hermanos, sino esforzándose incansablemente por comprender, perdonar, liberar y acoger a todos, sin cálculos y sin miedo”.
El pontífice subrayó que el inicio del nuevo año es una oportunidad para “una vida nueva”, marcada por la capacidad de perdonar y ofrecer perdón.
“Es hermoso pensar el año que comienza como un camino abierto, por descubrir, en el que aventurarnos libres y portadores de libertad, perdonados y dispensadores de perdón”.
Asimismo, animó a los fieles a abrazar una idea de paz “desarmada y desarmante”, especialmente en favor de los más humildes, en un contexto global que describió como crecientemente inestable.
En su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz —publicado el pasado 8 de diciembre—, León XIV expresó su preocupación por la “desestabilización planetaria”, que, dijo, “va asumiendo cada día mayor dramatismo e imprevisibilidad”, incluso más allá del principio de legítima defensa.
La celebración se enmarca en el cierre del Jubileo iniciado por el papa Francisco, que concluirá el próximo 6 de enero, y marca el inicio del primer Año Nuevo del actual pontificado.








