Cientos de personas se reunieron cerca de los restos incendiados del complejo residencial Wang Fuk Court, en el distrito de Tai Po, en Hong Kong, donde el siniestro cobró la vida de 146 personas.
Los solidarios hicieron una fila de más de un kilómetro a orillas del conjunto de edificios para depositar flores blancas en memoria de los fallecidos.
Además, el Jefe Ejecutivo de la ciudad, John Lee, y altos funcionarios guardaron un minuto de silencio frente a la sede de gobierno para honrar la memoria de las víctimas. Todas las banderas de recintos públicos fueron colocadas a media asta.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan por quinto día consecutivo. Hasta el momento se han concluído cuatro de los siete bloques afectados por el incendio.
De acuerdo con las autoridades, hay 54 cuerpos aún sin identificar y alrededor de 100 personas siguen desaparecidas.
Cinco de las personas fallecidas eran empleados en las obras de remodelación de los edificios donde los andamios fabricados con bambú facilitaron la propagación rápida del fuego. El incendio del complejo residencial Wang Fuk Court, ocurrió el pasado 26 de noviembre.
Los servicios de emergencia recibieron múltiples reportes de residentes atrapados en los edificios, que forman parte de un complejo de ocho bloques con casi 2 mil departamentos.
Organizaciones de rescate reportaron que más de un centenar de mascotas quedaron atrapadas.
El pasado 27 de noviembre la policía de Hong Kong anunció la detención de dos directores y un asesor de ingeniería de Prestige Construction como sospechosos por el incendio.
Eileen Chung, superintendente de Policía, afirmó que la empresa habría sido contratada para dar mantenimiento al edificio. Se les acusa de homicidio involuntario por utilizar materiales de riesgo.
El voraz incendio se ha catalogado como el peor siniestro en los últimos 80 años.















