Las fuertes lluvias que azotaron esta semana a Indonesia, Tailandia y Sri Lanka han provocado inundaciones y deslizamientos que dejaron al menos 597 muertos y centenares de desaparecidos, en uno de los temporales más destructivos recientes en la región.
El balance aumentó este sábado a medida que equipos de emergencia logran acceder a zonas remotas, especialmente en Indonesia, el país más afectado. Allí se reportan 303 fallecidos en las provincias de Sumatra del Norte, Aceh y Sumatra Occidental.
Los derrumbes han destruido puentes, viviendas y vías cruciales, complicando la llegada de ayuda y las labores de búsqueda.
En Tailandia, las inundaciones en ocho provincias del sur suman 162 muertos, con Songkhla como el epicentro del desastre, con un total de 126 víctimas fatales. Aunque el nivel del agua empieza a bajar en algunos distritos, se teme que haya más personas atrapadas.
Ante la emergencia en Sri Lanka, el gobierno decretó el estado de emergencia pública tras registrar 132 fallecidos, 176 desaparecidos y 650 mil personas afectadas. Más de 78 mil han sido evacuadas a 716 centros de seguridad mientras continúan los rescates.
Expertos advierten que el cambio climático está intensificando los sistemas tropicales y alterando los patrones de lluvia en Asia, aumentando la vulnerabilidad de la región a inundaciones repentinas y desastres geológicos.















