En un episodio que suma más leña al fuego del fútbol argentino, Estudiantes de La Plata mostró su descontento de forma simbólica en el pasillo de honor requerido por la AFA para reconocer a Rosario Central como campeón de la Liga 2025. La medida, prevista en una circular de la Liga Profesional, no fue bien recibida por el plantel pincha, que decidió acatarla, pero con un fuerte matiz de protesta.
El origen de la polémica data de la decisión de declarar a Central “Campeón de Liga” por haber acumulado más puntos en la tabla anual, algo que históricamente no se había premiado con un título. Estudiantes denunció que no existió una votación formal para legitimar esa coronación, lo que desató un choque frontal con la cúpula de la AFA, encabezada por Claudio “Chiqui” Tapia.
Cuando llegó el momento del pasillo, el plantel del Pincha no caminó hacia Central de frente, sino de espaldas, con los brazos cruzados. Esa fue su manera de subrayar su rechazo al título otorgado desde el escritorio, un acto cargado de simbolismo que fue captado por las cámaras y replicado en redes.
El gesto no parece ser solo una decisión de algunos jugadores: según reportes, fue motivado por Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, quien habría conversado con los referentes del equipo y sugerido esta forma de protesta institucional.
A pesar del acto confrontativo, Estudiantes no solo cumplió con el protocolo exigido, sino que también se impuso en el campo: venció a Central 1-0 y avanzó en el torneo. Esa combinación de rebeldía simbólica y contundencia deportiva convierte este pasillo en uno de los momentos más emblemáticos del año en el fútbol argentino.














