Delegaciones de Estados Unidos, Ucrania y la Unión Europea se reúnen en Ginebra para discutir el plan de paz de 28 puntos impulsado por Donald Trump, cuyo contenido ha generado rechazo en Kiev y en varias capitales europeas.
La representación estadounidense está encabezada por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el enviado Steve Witkoff. Mientras que Ucrania será liderada por Andri Yermak y el jefe negociador Rustem Umérov.
El encuentro busca revisar la propuesta presentada por el jueves pasado, con la que Washington presiona para una respuesta antes del 27 de noviembre.
El plan exige que Ucrania limite su ejército a 600 mil efectivos, descarta su ingreso a la OTAN y plantea que renuncie al territorio que aún controla en el Donbás, el cual quedaría desmilitarizado y bajo control ruso de facto.
Además, Jersón y Zaporiyia quedarían divididas según la línea del frente al momento del alto al fuego. Rusia sería reintegrada al comercio internacional, mientras que Ucrania debería impedir el despliegue de tropas de la OTAN en su territorio, algo que el gobierno de Zelenski considera esencial para su seguridad.
Actualmente, el ejército ucraniano ronda los 900 mil efectivos y Kiev insiste en mantener una defensa capaz de disuadir futuras agresiones de Moscú.















