La organización de Los Angeles Lakers ha despedido a Joey y Jesse Buss, dos de los hermanos de Jeanie, lo que intensifica la reestructuración interna en el departamento de operaciones de baloncesto. La noticia se da en un momento de transición total para la histórica franquicia.
El cese de ambos ejecutivos ocurre meses después de que los Lakers fueran vendidos por 10.000 millones de dólares a Mark Walter, CEO de TWG Global. La nueva propiedad está ejecutando cambios profundos en la estructura directiva del club.
Joey Buss se desempeñaba como vicepresidente de investigación y desarrollo, y Jesse Buss era asistente del manager general. Su salida simboliza el fin de la influencia familiar en las operaciones diarias, más allá de la figura de Jeanie Buss.
La franquicia angelina fue adquirida por el patriarca Jerry Buss en 1979, dando inicio a una de las gestiones más exitosas en la historia de la NBA. Bajo su liderazgo y el de sus hijos, el equipo ganó 11 de los 17 anillos de campeonato de la organización, un legado solo superado por los 18 títulos de los Celtics.
Aunque Jeanie Buss se hizo con el poder de la franquicia en 2013 tras una «guerra civil» interna, ahora es el último reducto de la familia que se mantiene ligada a la entidad, aunque su permanencia a largo plazo parece poco probable.














