Cadillac sorprendió al confirmar que Sergio Pérez y Valtteri Bottas serán los encargados de llevar sus monoplazas en 2026. La noticia fue celebrada por pilotos de trayectoria como Fernando Alonso y Max Verstappen, quienes valoran la experiencia de ambos. Sin embargo, entre los más jóvenes surgieron críticas, al considerar que los lugares pudieron ser ocupados por nuevos talentos.
Alonso, cuestionado sobre el caso de Felipe Drugovich, su compañero en Aston Martin, señaló que el sistema es implacable. Con apenas 22 plazas disponibles, el español indicó que la Fórmula 1 no siempre puede dar cabida a todos los que tienen talento. Para él, las diferencias mínimas y la toma de decisiones de las escuderías terminan marcando la pauta.
En contraste, Liam Lawson alzó la voz a favor de los novatos. El piloto de Racing Bulls expresó que en la Fórmula 2 hay competidores listos para dar el salto, gracias al avance de los simuladores y programas de preparación. “Un novato puede rendir al mismo nivel, pero la experiencia sigue pesando más en las elecciones”, admitió.
Lawson recordó además su propia experiencia sustituyendo a Pérez en Red Bull en 2024, señalando que la edad suele jugar en contra pese a las oportunidades. Aun así, considera que la Fórmula 1 debe apostar por el recambio generacional para garantizar la competitividad a largo plazo.
En esa misma línea, Gabriel Bortoleto apoyó la idea de abrir más espacios. El piloto brasileño aseguró que Drugovich, campeón de F2 y su amigo personal, merecía estar en la parrilla. Para él, quienes conquistan dicha categoría deberían tener un pase casi asegurado hacia la F1, aunque reconoció que las decisiones de las escuderías responden a criterios más amplios.