En una noche histórica en el Yankee Stadium, Aaron Judge, el capitán de los Yankees de Nueva York, conectó un jonrón de tres carreras en la primera entrada contra los Diamondbacks de Arizona. Este batazo no solo otorgó una ventaja temprana a su equipo, sino que también representó el extrabase número 500 en la carrera de Judge, logrado en su juego número 999. Con este logro, Judge se convierte en el tercer jugador más rápido en la historia de los Yankees en alcanzar dicha marca, solo detrás de leyendas como Joe DiMaggio (853 juegos) y Lou Gehrig (874 juegos).
El impacto de Judge en el juego fue significativo, ya que además del jonrón, añadió un sencillo impulsor en la cuarta entrada, contribuyendo a la victoria de los Yankees por 9-7 sobre los Diamondbacks. Este desempeño resalta su impresionante inicio de temporada, acumulando cinco jonrones y 15 carreras impulsadas en los primeros seis juegos.
La ofensiva de los Yankees también contó con aportes clave de Jazz Chisholm Jr., quien conectó un jonrón de dos carreras, y Trent Grisham, que sumó tres imparables y tres carreras impulsadas, incluyendo un cuadrangular de dos carreras. Por parte de los Diamondbacks, Geraldo Perdomo destacó con un grand slam en la séptima entrada, aunque no fue suficiente para cambiar el rumbo del juego.
Con este triunfo, los Yankees han anotado 53 carreras y conectado 22 jonrones en sus primeros seis encuentros de la temporada, demostrando una ofensiva poderosa liderada por Judge. Este logro no solo subraya la calidad y consistencia de Judge como bateador, sino que también lo coloca en una posición destacada dentro de la rica historia de la franquicia neoyorquina.