Las intensas lluvias han causado estragos en Reynosa, Tamaulipas. Por lo menos tres muertos y casi toda la ciudad inundada han dejado las torrenciales precipitaciones registradas el jueves 27 de marzo y la madrugada del viernes 29.
Por más de tres horas una fuerte tormenta paralizó esta frontera, con inundaciones severas y acumulación de agua de hasta un metro de altura, derivado del desbordamiento de dos drenes en la ciudad.
Hospitales padecieron filtraciones de agua, teniendo que reubicar pacientes en áreas seguras y secas.
Miles de personas quedaron atrapadas en sus casas, resguardándose en techos o en los segundos pisos, ante la imposibilidad de salir caminando.
Parques industriales quedaron bajo el agua, al igual que cientos de automóviles, mientras que los trabajadores tuvieron que salir a pie hacia sus casas debido a la acumulación de agua en las avenidas principales.
Brigadistas voluntarios y sociedad civil habilitaron camiones de carga, tráileres, camionetas particulares y lanchas para poder auxiliar a la población y trasladarla a albergues.
Vuelos comerciales no pudieron aterrizar en el aeropuerto local debido a las condiciones meteorológicas y fueron desviados al aeropuerto de Monterrey, Nuevo León.
El Ejército activó el Plan DN-III E para atender a la población afectada. Por su parte, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, acompañado de la titular de la Coordinadora Nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, supervisan la zona para conocer la magnitud de la tragedia, la peor que vive la ciudad de Reynosa en décadas.