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Un dramático accidente en la Arena San Marcos de Aguascalientes ha encendido las alarmas en la lucha libre mexicana. Misterius, quien participaba en la Gira de Despedida del Hijo del Santo, realizó un lance desde la tercera cuerda, pero el tensor falló, causando que cayera de forma aparatosa y se impactara con la lona. El golpe comprometió su cuello y hombro, con un diagnóstico de luxación en el hombro, esguince cervical y la posibilidad de una fractura en la sexta y séptima vértebra.

A pesar de la gravedad de la lesión, Misterius logró abandonar el ring por su propio pie. No obstante, tras enfriarse la zona afectada, el dolor se intensificó y la movilidad en sus piernas comenzó a verse comprometida. Aunque en un inicio rechazó asistencia médica y quería permanecer en la función, terminó trasladándose a una clínica del ISSSTE.

El gremio de la lucha libre recuerda con angustia el caso de Perro Aguayo Jr., quien en 2015 falleció debido a un traumatismo cervical sufrido en el ring. La preocupación por Misterius es alta, pues lesiones de este tipo pueden dejar secuelas irreversibles y hasta quedar paralítico.

Su esposa, Paola Ávalos, ha recurrido a redes sociales para solicitar apoyo económico ante los gastos médicos que se avecinan. La comunidad luchística ha mostrado su solidaridad, brindando ayuda y difundiendo el caso para recaudar fondos.

Este accidente ha puesto en el centro del debate la necesidad de reforzar las condiciones de seguridad en la lucha libre. Veteranos como Kemonito han alzado la voz sobre los riesgos que enfrentan los gladiadores y la importancia de contar con medidas preventivas y asistencia médica eficiente.