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La secretaria de Justicia, Pam Bondi, criticó a las autoridades de Nueva York en relación con las políticas de inmigración del estado. Anunció una demanda en el último intento del gobierno republicano de cumplir con las promesas de campaña del presidente Trump sobre una aplicación de las leyes de inmigración más estricta.

En su primera conferencia de prensa desde que asumió el cargo la semana pasada, Bondi acusó a los dirigentes de la gran manzana de dar prioridad a «los inmigrantes ilegales sobre los ciudadanos estadounidenses».

Bondi dijo que el gobierno federal demandó a la fiscal de Nueva York, Letitia James, y a la gobernadora, Kathy Hochul, por una ley estatal que permite a personas ilegales obtener licencias de conducir. 

James dijo en un comunicado que está preparada para defender las leyes del estado, que, según ella, «protegen los derechos de todos los neoyorquinos y mantienen seguras nuestras comunidades».

La llamada Ley de Luz Verde se promulgó en parte para mejorar la seguridad pública en las carreteras, ya que las personas sin licencias a veces conducían sin el documento, o sin haber pasado una prueba de manejo. El estado también facilita que los titulares de tales licencias obtengan seguro de auto, reduciendo así los accidentes con conductores no asegurados.

De pie junto a una «madre ángel», cuya hija fue asesinada por un hombre que ingresó al país de manera ilegal, Bondi señaló que la madre representaba a todas las de este país que han sufrido por lo que hizo el gobierno de Biden.

«Estamos tomando medidas para proteger a los estadounidenses. Millones de inmigrantes ilegales con antecedentes violentos han inundado nuestras comunidades, trayendo violencia y drogas mortales con ellos», indicó la secretaria.