El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, iniciará este fin de semana una gira de trabajo por Latinoamérica, estará en Panamá, El Salvador, Costa Rica, Guatemala y República Dominicana del 1 al 6 de febrero. El objetivo es promover la agenda exterior de Donald Trump.
“La participación del secretario Rubio con altos funcionarios y líderes empresariales promoverá la cooperación regional en nuestros intereses esenciales y comunes: detener la migración ilegal y a gran escala, luchar contra el flagelo de las organizaciones criminales transnacionales y los narcotraficantes, contrarrestar a China y profundizar las asociaciones económicas para mejorar la prosperidad en nuestro hemisferio”, detalló la portavoz del Departamento de Estado, Tammy Bruce.
Sobre los puntos a destacar de esta gira son que la primera parada de Rubio será Panamá. Trump ha dicho que quiere «recuperar» el control del canal de Panamá porque cree que está bajo influencia china, para lo cual no descarta el uso de la fuerza militar.
Se espera que el secretario de Estado aproveche para defender a los gobiernos conservadores, como en el caso de El Salvador, cuyo presidente Nayib Bukele es considerado modélico por su despiadada guerra contra las pandillas.
En República Dominicana, el presidente Luis Abinader puso en marcha una política no muy alejada de la de Trump, con su promesa de expulsar a los haitianos en situación irregular y la construcción de un muro en la frontera con el país más pobre del continente.
En Guatemala, el presidente Bernardo Arévalo, elegido en parte por su promesa de combatir la corrupción, se apresuró a cooperar con Trump aceptando a migrantes expulsados.
Hasta el momento México no está en la lista de países que visite próximamente Marco Rubio, en medio de las tensiones por la amenaza de aplicación de aranceles del 25 por ciento a las exportaciones mexicanas por el tráfico de migrantes y de fentanilo.