Saltar al contenido principal

Romano Floriani Mussolini, bisnieto del dictador Benito Mussolini, marcó un gol decisivo con la Juve Stabia en un partido de la Serie B italiana. Este tanto, su primero en la categoría, llevó a su equipo a la victoria, pero lo que sucedió después llamó más la atención que su desempeño en el campo.

Durante la celebración, un sector de la afición realizó saludos fascistas, generando una ola de críticas en las redes sociales y entre figuras públicas italianas. La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) anunció que abrirá una investigación para determinar responsabilidades, mientras que el club se desmarcó de cualquier manifestación política.

Romano, quien suele evitar declaraciones públicas sobre su linaje, se ha centrado en su carrera futbolística, aunque su apellido sigue atrayendo controversias. Su gol ha quedado opacado por las implicaciones sociales que generaron las acciones de los aficionados.

La situación plantea interrogantes sobre cómo el deporte puede ser usado como plataforma para reclamaciones políticas, algo que la Federación Italiana de Fútbol intenta erradicar en los estadios del país.