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Efraín Juárez llegó al banquillo del Atlético Nacional rodeado de escepticismo por su falta de experiencia en el fútbol colombiano. Sin embargo, el entrenador mexicano ha callado a los críticos al guiar al equipo verdolaga a la conquista de la Copa Colombia, un logro que consolida su prometedor futuro.

El camino al título no fue sencillo. Juárez debió superar momentos difíciles, incluyendo una suspensión por expulsiones, pero su liderazgo resultó determinante para que Atlético Nacional derrotara al América de Cali con un marcador global de 3-1. La victoria en la final refleja su capacidad para manejar equipos bajo presión y cumplir con altas expectativas.

El partido de vuelta, disputado en el estadio del América, terminó sin goles. Atlético Nacional apostó por una defensa sólida, administrando con inteligencia la ventaja conseguida en la ida. A pesar de la tensión y los incidentes en las tribunas, el equipo de Medellín no dejó que nada empañara su coronación.

Este título no solo destaca la labor de Juárez, sino también el esfuerzo colectivo del plantel. La Copa Colombia representa un trofeo clave y abre la posibilidad de un doblete para el equipo, que esta semana disputará la final de la liga colombiana.