El magnate de la música Sean “Diddy” Combs fue acusado de asociación ilícita y tráfico sexual en Nueva York. La acusación señala que Combs “participó en un patrón persistente y generalizado” de abuso físico, verbal, emocional y sexual “hacia las mujeres y otras personas”.
Su abogado, Marc Agnifilo, afirmó ante los medios al entrar en el tribunal que su cliente es inocente.
Combs, que se encontraba en Nueva York desde la semana pasada, fue detenido este lunes en el hotel Park Hyatt de la calle 57 de Manhattan y puesto bajo custodia de Homeland Security Investigations.
De acuerdo con los fiscales, Sean “Diddy” Combs se dedicaban al “tráfico sexual” y al “trabajo forzado”. Habría participado “en un patrón persistente y generalizado” de abuso físico, verbal, emocional y sexual “hacia las mujeres y otras personas”, y en numerosas ocasiones a partir de 2009 “agredió a mujeres, entre otras cosas, golpeándolas, dándoles puñetazos, arrastrándolas, arrojándoles objetos y dándoles patadas”.
La denuncia señala además que Combs utilizó sus diversos negocios y empleados “para llevar a cabo, facilitar y encubrir sus abusos y el comercio sexual”.
También, según la denuncia, intentaban dedicarse al “tráfico sexual, trabajos forzados, transporte interestatal con fines de prostitución, coacción e incitación a la prostitución, delitos relacionados con estupefacientes, secuestro, incendio provocado, soborno y obstrucción a la justicia”.
Los fiscales escribieron que Combs fue capaz de asegurar la “lealtad absoluta” de los miembros de sus empresas a través de “actos de violencia y amenazas”, y que la empresa de Combs evitó la detección de actividades ilegales a través de “actos de intimidación, manipulación, soborno y amenazas de represalias contra las personas que fueron testigos de los delitos cometidos por los miembros y asociados de la empresa”.