Saltar al contenido principal

Vinicius Jr., jugador brasileño del Real Madrid, ha sido víctima de repetidos abusos racistas por parte de aficionados, y tras un incidente en Mestalla en mayo de 2023, expresó su frustración hacia LaLiga, afirmando que «el racismo es normal en LaLiga». Este episodio provocó una respuesta enérgica de las autoridades futbolísticas, que culminó con la implementación de un nuevo protocolo antirracista.

Tres aficionados fueron condenados a prisión por insultos racistas hacia Vinicius Jr., siendo la primera vez que un tribunal español dictamina sentencias de este tipo en el contexto del fútbol. En este contexto, la FIFA anunció en mayo de 2023 la introducción de un «gesto estándar global» que los árbitros podrán usar para señalar el inicio de un protocolo en tres pasos que podría llevar a la suspensión de un partido en caso de racismo.

El nuevo gesto del «brazo cruzado» formará parte de este procedimiento. En la primera etapa, el árbitro indicará el gesto y el partido se pausará, seguido de un anuncio en el estadio que advertirá que el encuentro podría suspenderse si persiste el comportamiento racista. Si el incidente se repite, los jugadores serán retirados temporalmente del campo. En la tercera etapa, tras consultar con los funcionarios de seguridad, el partido podría ser suspendido definitivamente.

A pesar de las críticas de Vinicius Jr., LaLiga, bajo la dirección de su presidente Javier Tebas, ha negado que el racismo sea un problema recurrente en la liga. No obstante, Tebas ha pedido al gobierno español que le otorgue más poderes para penalizar a los infractores racistas, en un intento por reforzar su lucha contra la discriminación.