El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó este sábado las sanciones de Estados Unidos contra empresas, buques y personas vinculadas con la economía de la isla. “¡No nos doblegarán!”, escribió en redes sociales, donde acusó al gobierno de Donald Trump de intensificar una política de “asfixia económica”.
El pronunciamiento responde al paquete anunciado el 5 de noviembre por Washington, que incluyó ocho entidades y dos personas en la lista de sancionados e identificó cinco embarcaciones como propiedad bloqueada. Entre los objetivos figuran compañías de transporte marítimo de petróleo, empresas estatales cubanas y dos proveedores chinos a los que Estados Unidos acusa de suministrar equipos militares.
La medida también permite sancionar a personas o empresas extranjeras que operen en los sectores cubanos de electrónica, manufactura, actividades marítimas y tecnología. Esto abre la puerta a restricciones contra actores de terceros países, aunque no significa que todas las compañías de esos sectores queden sancionadas automáticamente.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó las medidas de ilegales y extraterritoriales, y sostuvo que buscan obstaculizar la cooperación con China. Pekín también rechazó las sanciones y advirtió que protegerá los intereses de sus empresas.
Washington justificó las acciones como parte de su estrategia para presionar al gobierno cubano y limitar redes que, según sus acusaciones, benefician a las élites militares y amenazan la seguridad estadounidense.
Las medidas se suman a las restricciones adoptadas durante 2026, en medio de una crisis energética y económica en Cuba. Su alcance dependerá de futuras designaciones y de la respuesta de empresas extranjeras.
















