El gobierno de Estados Unidos dio luz verde a una posible venta militar extranjera de helicópteros tácticos UH-60M Black Hawk a México por un valor estimado de 1.080 millones de dólares, designando a Sikorsky, filial del conglomerado de defensa Lockheed Martin, como contratista principal de la operación. La transacción, tramitada a través de los canales de cooperación en seguridad bilateral, incluye aeronaves utilitarias de transporte pesado, paquetes de repuestos, soporte logístico, sistemas de navegación avanzada y adiestramiento integral para tripulaciones mexicanas.
La incorporación de estas aeronaves reforzará las capacidades operativas de las fuerzas armadas mexicanas en misiones de seguridad interior, combate frontal a organizaciones criminales transnacionales, vigilancia en zonas geográficas de difícil acceso y auxilio a la población civil ante desastres naturales. El paquete comercial y táctico responde a la necesidad de modernizar la flota aeromóvil con plataformas estandarizadas de alto rendimiento, autonomía de vuelo y blindaje adaptado a entornos de combate o inserción de tropas de asalto.
La autorización emitida en Washington subraya la coordinación estratégica en materia de defensa entre ambos países, buscando homologar equipamiento y optimizar la interoperabilidad aérea en la región fronteriza. Tras el aval gubernamental estadounidense, el acuerdo continuará con las fases formales de revisión legislativa y contractual entre las dependencias de defensa de México y los fabricantes para definir el calendario de entregas de las unidades.














