Tras recibir una denuncia ciudadana, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró un ejemplar de león africano que permanecía en condiciones de maltrato dentro de un domicilio particular en Totolapan, Morelos, durante un operativo conjunto desplegado con elementos de la Guardia Nacional.
En la inspección del inmueble, los inspectores federales localizaron a un león juvenil macho con evidentes lesiones en cuello y cabeza, infestación de parásitos externos y síntomas compatibles con el síndrome vestibular, derivado de severas fallas en su mantenimiento, cuidado y bienestar.
La autoridad ambiental constató que el inmueble residencial carecía de las especificaciones de seguridad e infraestructura para albergar a un felino de gran tamaño, representando además un grave peligro para la comunidad circundante: el espacio mantenía ventanas abiertas protegidas únicamente con un candado frágil, mientras que el animal era alimentado con carne en estado de descomposición.

Aunque el poseedor presentó documentos que amparaban la legal procedencia del ejemplar, no exhibió el Plan de Manejo para especies exóticas autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Dicha carencia administrativa, sumada a la transgresión evidente del trato digno y respetuoso hacia la fauna silvestre, vulnera las disposiciones de la Ley General de Vida Silvestre y su Reglamento.
Ante estas irregularidades, la Profepa ejecutó el aseguramiento precautorio del felino y su traslado inmediato a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) en Morelos, donde especialistas le brindan atención médica veterinaria especializada en recintos adecuados, mientras continúan los procedimientos sancionadores correspondientes.














