La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) respaldó la continuidad de las obras de ampliación en el Puerto de Veracruz, asegurando que la autorización ambiental impone medidas obligatorias y estrictas para blindar los ecosistemas marinos. El posicionamiento de la dependencia federal responde a las alertas de colectivos ciudadanos y organizaciones ambientalistas, quienes denunciaron el vertimiento de toneladas de roca por parte de la Secretaría de Marina (Semar) para la edificación de la escollera Sureste junto al arrecife vivo La Gallega. La autoridad ambiental precisó que el trazo de la segunda fase no se construye sobre dicha formación, ubicada a unos 490 metros del polígono de obras.
De acuerdo con la resolución oficial, la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA Veracruz) debe cumplir de forma vinculante con el confinamiento de sedimentos mediante mallas antimutágenos para impedir la turbidez y dispersión de partículas hacia los arrecifes La Gallega, Galleguilla, Punta Gorda, Punta Brava y La Blanquilla. Las condicionantes técnicas abarcan el monitoreo continuo de la calidad del agua, rescate de corales en Punta Gorda y tareas permanentes de restauración ecológica para mantener los procesos biológicos de transparencia marina.
La Semarnat remarcó que estas directrices obedecen a la sentencia de febrero de 2022 emitida por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que obligó a reevaluar integralmente el impacto del puerto. En cumplimiento judicial, la secretaría emitió una autorización condicionada que exige la habilitación de 35 hectáreas de arrecifes artificiales con materiales ecológicamente compatibles, descartando el mero hundimiento de buques desmantelados , así como la presentación de auditorías periódicas y planes de contingencia correctiva en caso de registrar alteraciones en el hábitat.














