Este viernes se registró un ataque con drones ejecutado por fuerzas ucranianas contra una refinería de petróleo en la región rusa de Krasnodar, zona costera del mar Negro, según reportes difundidos a través de canales informativos de Telegram.
El blanco de la incursión fue la refinería de Afipski, la cual resultó impactada durante la madrugada por aparatos aéreos no tripulados. Hasta el momento, las autoridades gubernamentales no han emitido balances formales que confirmen daños materiales de gravedad en las instalaciones, además de que no se reportan víctimas ni personas lesionadas tras el impacto.
La ofensiva marca la reanudación de los ataques ucranianos contra la infraestructura energética y refinerías de Rusia, luego de una pausa operativa de aproximadamente diez días propiciada tras las gestiones e insistencia del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Estratégicamente, el mando militar de Ucrania busca limitar la capacidad de refinación y procesamiento de hidrocarburos de Moscú, con la finalidad de dificultar el cumplimiento del acuerdo bilateral para la exportación de diésel suscrito entre Donald Trump y el presidente ruso Vladímir Putin.














