La conductora paraguaya Mina Feliciángeli anunció entre lágrimas su renuncia en plena emisión en directo de su espacio Mina en la Tribu, transmitido por la emisora radial La Tribu 650 AM y la señal televisiva Unicanal.
La comunicadora argumentó que no podía sostener una postura ética dentro del consorcio de medios V-Media, propiedad del empresario Miguel Vázquez, quien también figura como dueño de la entidad bancaria Ueno Bank, intervenida por los reguladores del país sudamericano.
La dimisión se produjo de forma paralela a la decisión del Banco Central del Paraguay de iniciar un proceso formal de resolución contra dicha institución crediticia por el grave deterioro de su solvencia, medida que congeló de manera inmediata el acceso a los ahorros de miles de clientes.
Feliciángeli, quien reveló ser una de las afectadas directas por la retención de su patrimonio personal, expuso ante su audiencia la imposibilidad moral de omitir la gravedad de los hechos o continuar en la empresa mientras cuestionaba públicamente los manejos financieros de su empleador.














