El Consejo Mexicano de la Carne (CoMeCarne) solicitó a las autoridades federales definir antes de que concluya 2026 los cupos de importación libres de arancel para 2027, con el objetivo de preservar el abasto interno y evitar presiones inflacionarias en el mercado nacional.
La propuesta del organismo empresarial contempla autorizar un volumen conjunto de 550 mil toneladas de cárnicos procedentes del exterior, desglosadas en 300 mil toneladas de pollo, 150 mil toneladas de res y 100 mil toneladas de cerdo.
Durante una conferencia de prensa, la directora general de la organización, Macarena Hernández, enfatizó la necesidad de que la asignación de estas cuotas opere bajo esquemas ágiles, predecibles y transparentes, aplicando el criterio de atención por orden de llegada.
La directiva explicó que la producción ganadera mexicana cubre actualmente el 73% de la demanda total de la población, lo que genera una dependencia hacia las compras externas, donde Estados Unidos concentra el 74.5% o de los envíos hacia el territorio nacional.
Hernández puntualizó que los cupos de importación fungen como un instrumento de protección para equilibrar los precios y amortiguar posibles riesgos de desabasto frente a contingencias sanitarias internacionales.
Asimismo, aclaró que la entrada de cortes específicos desde naciones como Brasil, tales como pechugas de pollo y piernas de cerdo, no perjudica a los productores locales al tratarse de una sustitución entre proveedores extranjeros que contribuye a estabilizar los costos en los puntos de venta.














